Desde una perspectiva marítima, es fundamental que el UAV funcione con combustibles pesados. La razón principal es la seguridad: la gasolina no está permitida a bordo de los buques de la Armada debido a su combustibilidad. El combustible pesado, basado principalmente en el queroseno, es uno de los principales combustibles utilizados en el ámbito marítimo y es deseable por su gran rendimiento y su menor volatilidad.
Los combustibles pesados son muy difíciles de inflamar, lo que aumenta su capacidad para ser almacenados con seguridad durante largos periodos de tiempo sin riesgo de degradación. Y lo que es más importante, los combustibles pesados reducen el peligro de incendios en un buque o una base, lo que es imprescindible para los operadores navales.